
En un rincón de mi memoria, sobran noches de tristeza,
poca gloria, y soledad.
Y en el hueco de los años más dorados caben tus ojos
prestados y un adiós para olvidar.
Pastillitas del olvido, tengan el recuerdo vivo de la
noche que la vi bailar.
Se movía como loca, inestable y caprichosa, y era...
triste como mi cudad, como mi ciudad..
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